Hace un par de noches estuve escuchando a un gran músico que combina jazz con aires criollos de manera muy hermosa. Por alguna razón que no viene al caso, recordé (no es muy frecuente que vaya a escuchar conciertos de jazz) mi adolescencia en la que estaba "embobado" con los acordes de séptima/novena y pensaba que era lógico ponerlos en toda la música. Después, claro, descubrí (cosa que no sé si mucha gente lo ha hecho), por el estudio en Conservatorios, que la armonía musical había llegado mucho más lejos en la "destrucción" de la armonía convencional que esos tiernos acordes que sabía de pibe. Y la verdad, no me gustó lo que aprendí. Así que me quedé con los acordes más simples.
Me preguntaba, anteanoche: ¿En qué momento me volví un fundamentalista del tango, y, como sucede, llegué a disfrutar de serlo, a decir con orgullo que no conozco mucha música que no sea tango?
La originalidad me preocupa. La fusión me encanta. Me molestan los artistas cuyo máximo objetivo es repetir o copiar a alguna estrella (o al menos eso me pasaba). Me encanta ver cruce de culturas.
También me fasciné de pibe escuchando rock nacional. Recuerdo una charla con mi abuelo (que fue un gran historiador de tango), en la que me lanzó la famosa pregunta: ¿Por qué se dice Rock "nacional"? Debería decirse Rock argentino. Nacional es el Tango.
Lamentablemente, yo con 16 años no tuve la madurez para seguir la conversación. Poco tiempo después mi abuelo falleció y me quedé sin poder decirle el retruque perfecto (entre tantas cosas que uno se queda sin hacer con la gente que uno quiere y que fallece). Si no decimos Rock nacional, tampoco debería decirse Vals Criollo. ¿O resulta que el Vals lo inventó Canaro? Aún así, el vals criollo tiene una impronta tal que lo diferencia nítidamente de los valses vieneses, o los de Chopin.
Con el Rock Nacional, pasa lo mismo. No creo que Fito Páez pueda asimilarse a cualquier otro músico que no sea Argentino. Mucho menos con creadores como Charly y Spinetta en los '80. Y me parece una gran victoria de esos músicos: con algo que estaba casi impuesto, lograron hacer una música que hoy en día es parte de nuestra identidad TANTO (perdónenme amigos tangueros...) como el Tango o el Folclore. Y algo más: el mejor rock, es nacional. Que le voy a hacer. Ya quisieran los Beatles haber escrito "Muchacha Ojos de Papel". O Simple Minds "Seguir Viviendo sin tu amor". O la maestría técnica del "Hipercandombe" de La Máquina de hacer pájaros, donde la estructura temática, armónicoa y rítmica son de una elaboración fabulosa. O al menos, altamente superior a las de la música así llamada "progresiva".
Y acabo de sacar un tema que me parece importante: la "imposición" del Rock como parte de la estrategia de dominación del país más fuerte del mundo, a través de la asimetría de poder de difusión de la música. ¿Qué saben los Chinos del tango? Pero estoy seguro de que conocen a los Beach Boys.
Aún así, yo no creo que el Tango haya iniciado su declinación por una cosa tan directa como una estrategia cuidadosamente preparada para aplastar la música nacional (teoría que les sirve a los tangueros para evitar hacer el "mea culpa" de lo que nos toca a cada uno). Pero es claro que, si bien no será la única causa, sí fue una muy importante en la declinación del tango, la aparición del Rock. Que no fue casual... el Rock llegó a la Argentina (al menos en forma masiva) en la década del '60, cuando ya era una realidad en Estados Unidos y en Europa. Es decir, se decidió, en ese momento, venderlo en Argentina y Latinoamérica.
Eso y muchas otras cosas, produjeron un "corte" cultural, se cortó la "posta" necesaria en la que el músico joven aprende del que es mayor que él. Hoy en día, ese aprendizaje es casi imposible. Yo no tengo la posibilidad de tocar con Salgán o con Federico. Y el resto de los grandes del tango (salvo un puñado de otros músicos con los que no tengo tampoco la oportunidad de tocar), ya no están. Estoy obligado a aprender a través de la escucha atenta de los discos, tratando de descifrar las claves del buen gusto de aquellos grandes. Y ahí, uno se embebe de grandiosa música. Empieza a apreciar sus matices más sutiles, y, aún a través de grabaciones defectuosísimas (de las que se dice, sus cintas originales fueron destruídas en los años '60, como parte de este supuesto premeditado plan de destrucción de la música argentina), emocionarse con el delicadísimo manejo de la articulación, de los matices tímbricos, de las dinámicas, del fraseo, del ritmo, etcétera de los grandes músicos que tuvimos.
Y entonces, en ese maravilloso camino, he ido descubriendo particularidades ÚNICAS de nuestra música. Toques de violín que un músico clásico no sabría hacer, y aún, si lo supiera, la escritura tradicional no está preparada para transmitirlos, por ejemplo. En los libros de orquestación, aparecen técnicas nuevas que aportó el Jazz a los instrumentos de viento. Me pregunto porqué no incluyen las particulares (y variadísimas) técnicas de "arrastre" del tango, o los efectos percusivos (es maravilloso lograr dos efectos tan diferenciados desde el punto de vista de los "modos de ataque" violinísticos). La respuesta es obvia.
(ya, en algún momento trataré de publicar aquí algunas definiciones de esos toques que yo creo son únicos del tango)
Y aquí llego a decirlo: me preocupa sobremanera que esas cosas se pierdan. CLARAMENTE, los músicos tangueros de hoy aún no estamos a la altura de los de la década del '50. Aunque no creo que la situación sea definitiva. La técnica, más tarde o más temprano, se aprende. Lo que me preocupa es que gente "entre" al tango, sin tener la intención de aprender esta "magia". Entonces, escuchamos tango electrónico hecho por gente que no podría hacer ni siquiera un valsecito. O que no conoce el tango "Mi noche triste"...
Y eso, señores, me da bronca. Me da bronca que naturalicemos que todo el mundo conoce hasta el tema del final del lado B del álbum blanco de los Beatles, pero que no todos conocen "El entrerriano" (y no estoy pidiendo mucho). Y no creo, que eso se deba a la casualidad, o al devenir de la historia. Eso, se debe a la capacidad de imposición de la cultura de los países con el dominio mediático.
Perdón por decir una frase hecha: la cultura es la identidad de un pueblo, Un pueblo sin cultura no existe como tal.
HOY EN DÍA, HACER TANGO TRADICIONAL, SIGNIFICA ESTAR EN LA RESISTENCIA CULTURAL. ES UNA ACTITUD VANGUARDISTA TOCAR MÚSICA TRADICIONAL, YA QUE LA INNOVACIÓN Y LA FUSIÓN (ciertos tipos de ellas) SE HAN IMPUESTO COMO MODA.
Así que sí, cuando una persona cuenta a la ligera que mezcla tango con rock, me parece un salame. Si encima, agrega que el tango necesita tener "actualidad", me dan ganas lisa y llanamente de molerlo a palos. Si, para colmo, logra sacar los efectos únicos del tango, y mezclarlos con música "potable" para el consumo de las grandes masas en el mundo, y gana guita con ello, mientras yo no tengo esa oportunidad, lo quiero asesinar. (¿Queda claro que hacer tango tradicional, hoy en día significa estar en el "under"?
Santaolalla (ubicado en todos los grupos nombrados en el párrafo anterior) dice que "los rockeros somos los herederos de los tangueros". Ya dije lo que dije sobre el Rock nacional. Pero no haré otro elogio que no sea ese... Los rockeros son los que decidieron alejarse del tango (con razón o no). Haber producido un CD con músicos viejos no sirve como reparación.
Lo que serviría es PONER EN LA BANDEJA UN CD DE DI SARLI Y EMPEZAR A ESCUCHAR CON EL OÍDO ATENTO.
Gradualmente, fui conociendo más en profundidad el tango (que nunca me fue ajeno: la primer canción que canté -mi vieja me acompañaba en el piano- fue "Yuyo verde". Tenía 9 años), y al apreciarlo en toda su maravillosa extensión, lo fui amando más y más. Pero no porque sea nuestra "música nacional" (concepto, por otra parte, dudoso. Es la música que cristalizó en Buenos Aires -pero también en Montevideo- en cierto momento. Pero no la única...). Simplemente porque es un género riquísimo, aunque a primera vista quizá no sea tan notable. Y sí. Cuando uno ve esa riqueza, y los demás no la ven, le sale el "complejo de Cassandra". Y se enoja. Quisiera que Cristina vuelva a poner en vigencia la vieja ley de medios de la Dictadura que prohibía música que no fuera en Español. Sí, soy un fundamentalista. Ojo, la buena música, me fuerzo a apreciarla por encima de las barreras culturales (por supuesto, habría que discutir que es "la buena música" En otro momento). La música debería ser apreciada por lo que es, no por lo que connota.
Pero, la evolución en el tango, hay que tomarla con pinzas. Es MUY importante, en este momento, tratar de conservar ese pedacito de cultura que nos quedó, como una plantita que azotó un vendaval. Volverla a regar, cuidarla para que crezca de vuelta sana.
Después... veremos.
Dedico esta extensísima nota (no pensaba que fuera tan larga... siempre me pasa lo mismo) a mis ex-compañeros del trío "Los corrales de Miserere", con quienes desentrañé paciente y meticulosamente durante 4 años mucho de lo que sé de tango.